Adolfo Ortega entró a la carrera de Administración de Empresas en la Universidad Chapultepec (1995-1998) para salvar de la quiebra el negocio de su padre. A la mitad de la carrera, el negocio quebró. Para pagarse sus estudios, trabajó en el periódico Reforma (1996-1999) como reportero en la sección Negocios. Cuando terminó sus estudios, el periodismo ya lo había seducido.

Durante la primera burbuja de las Punto Com trabajó como editor general en un sitio de internet llamado dinernet.com (1999-2000), el cual era una joint venture entre el banco japonés Softbank Bank y la SINCA Inbursa, el cual estaba dedicado a las finanzas personaless. Fue editor general de la revista Entreprenuer (2000-2001) y editor temático en la sección Finanzas del periódico El Universal (2001-2002). Fue el editor fundador del suplemento El Semanario, que circulaba en el periódico El Independiente (2002-2003), el mismo que se hizo famoso cuando se descubrió que su dueño tenía un romance y otros negocios con la entonces Jefa de Gobierno Rosario Robles.

Entró a trabajar en la revista Expansión (2003-2008) como editor de sección y entonces conoció otra faceta de los negocios: emprender uno. Con otros cuatro socios fundó GreenMomemtum, una compañía basada en Estados Unidos y dedicada a promover las tecnologías limpias en América Latina, tales como la energía solar y eólica. En septiembre de 2008 Lehman Brothers se encargó de reventar este sueño y tres meses después estaba de regreso en la revista Expansión (2009-2010), ahora como editor adjunto.

Uno de los días más felices de su vida sucedió en noviembre cuando le ofrecieron ser editor general de la revista Expansión (2010-2013), en la cual tuvo a su cargo el rediseño del concepto, vigente hasta ahora. Tentado de nuevo por el área de negocios aceptó una propuesta de Grupo Expansión para ser publisher de las marcas Chilango y QUO (2013-2014), que incluía las plataformas impresas y digitales.

En febrero de 2014 dejó Grupo Expansión para intentar otra vez su sueño: ser emprendedor. Con su amigo y socio, César Espinosa, fundó VenturaMedia, una compañía que definen como una Non-fiction Storytelling Factory. En pocas palabras, seguirá contando historias de negocios, tal como lo ha hecho por más de 17 años, pero ahora desde el punto de vista de las empresas. Además, está desarrollando un sitio de internet para emprendedores que será el primer angel media de la región, entre otros proyectos.